Hoy nos hemos adentrado en otra clase de Educación Física y queremos hablaros de otra actividad liberadora, energizante y llena de aprendizajes: ¡el movimiento libre! Esta actividad no solo es una forma divertida de ejercitar el cuerpo, sino que también ofrece innumerables beneficios en el desarrollo integral de los alumnos-as. Es una oportunidad para que los niños-as exploren sus límites, se desafíen a sí mismos-as y ganen confianza en sus habilidades físicas y mentales. Al dejar atrás cualquier inhibición, desarrollan su creatividad y libertad, aprenden a superar el miedo, a confiar en sí mismos-as y a descubrir el poder de su propio cuerpo.
Durante estas sesiones, observamos cómo algunos-as construyen obstáculos y desafíos, mientras que otros-as prefieren saltar y deslizarse, y algunos más se sumergen en la creatividad teatral, inventando historias mientras se mueven. Lo maravilloso de esta actividad es que cada niño-a encuentra su propio camino para expresarse y divertirse, ya sea a través del movimiento físico o la narración imaginativa.
Pero más allá de la diversión, es una forma excelente de recargar energías y renovar el espíritu para regresar a sus actividades académicas con una sensación de frescura y vitalidad, para enfrentar nuevos desafíos con una mente clara y enérgica.
En resumen, es una experiencia enriquecedora que fortalece el cuerpo, estimula la imaginación y promueve el desarrollo emocional.







