Para facilitar la conciliación entre el cuidado de los hijos e hijas y la vida laboral, se ofrece un Servicio de Guardia opcional, orientado al cuidado infantil y al ámbito socioeducativo informal. Este servicio complementa y amplía el calendario escolar habitual.
Las responsables del servicio serán las educadoras, no las tutoras, y se utilizarán los espacios y las aulas de Educación Infantil.
Para inscribirse en los servicios que se detallan a continuación, se enviará una circular unas semanas antes del inicio de cada periodo correspondiente.
En caso de querer contratar estos servicios adicionales para más de un niño o niña, será necesario realizar una inscripción individual para cada uno de ellos.
No se recomienda que los niños y niñas permanezcan más de ocho horas al día en la ikastola.
La adaptación conjunta durante la primera semana de septiembre es un proceso mediante el cual las familias acompañan al niño o niña en su transición al entorno escolar.
Durante este periodo, el alumnado tiene la oportunidad de familiarizarse con el nuevo espacio, el personal educativo y sus compañeros y compañeras, contando todavía con la presencia tranquilizadora de una persona de la familia.
De manera progresiva, las familias comienzan a alejarse y a ausentarse durante periodos cada vez más largos. De este modo, el niño o niña puede acostumbrarse a la separación y a la rutina diaria de una forma segura, respetuosa y gradual.
Entendemos que cada alumno y alumna necesita su propio proceso de adaptación. Por ello, tratamos de ajustarnos a las necesidades que manifiesta en cada momento, siempre dentro del marco organizativo general del centro.
Con carácter general, el periodo de adaptación tendrá lugar durante la primera semana de septiembre, coincidiendo con el inicio del curso escolar.
No obstante, cuando un alumno o alumna se incorpore en cualquier otro momento del curso, el proceso de adaptación se realizará durante su primera semana en el centro.
Una vez finalizado este periodo, las familias no podrán acceder al aula.
Durante la primera semana de septiembre, la adaptación podrá realizarse en cualquier franja del horario escolar, siempre que haya sido acordada previamente con la maestra.
Para garantizar una acogida personalizada, será necesario contactar con ella con antelación y solicitar una cita.
Durante el periodo de adaptación solo podrá estar presente una persona adulta de la familia.
La permanencia en el aula será de un máximo de dos horas. Durante este tiempo, será imprescindible seguir las indicaciones de la maestra y mostrar confianza en su criterio, con el fin de favorecer una adaptación positiva y segura.
A lo largo de estas dos horas, las familias animarán al niño o niña a acercarse a la maestra, relacionarse con sus compañeros y compañeras o explorar los materiales del aula. De manera progresiva, la persona adulta irá tomando distancia.
En todo momento será posible mantener contacto visual con el niño o niña y acercarse cuando lo necesite, de forma que se sienta seguro al saber que su familiar continúa cerca.
Durante este proceso, se solicita a las familias que permanezcan en silencio para no interrumpir el juego, reducir el nivel de ruido y transmitir calma y seguridad al alumnado.