🚌✨ El 8 de septiembre comenzó un nuevo curso en Lauaxeta Ikastola. Aquella mañana, los autobuses fueron llegando poco a poco, llenos de mochilas, nervios, ilusión y miradas que hablaban de muchas cosas distintas.
Para algunos y algunas, aquel trayecto fue el primero. La primera vez que subían al autobús para venir a la ikastola, la primera vez que dejaban atrás la seguridad de casa para comenzar una nueva etapa, la primera vez que llegaban a un lugar que, con el paso de los días, se convertiría también en parte de su mundo.
Para otros, era un regreso conocido. Volvían a reencontrarse con sus compañeros y compañeras, con sus profesoras y profesores, con los patios, las aulas, los pasillos y las rutinas que forman parte de la vida diaria en Lauaxeta. Algunos llegaban con muchas ganas; otros, quizá, con algo menos. Porque cada día no es igual, y también eso forma parte de crecer.
A lo largo de todos estos meses, cada trayecto de casa a la ikastola y de la ikastola a casa ha contado una pequeña parte de este curso. Ha habido mañanas de sueño, de conversaciones, de silencio, de risas, de exámenes en la cabeza, de trabajos por entregar, de proyectos por presentar y de días especiales por vivir.
En esos autobuses han viajado niños y niñas que empezaban su primera escolarización, descubriendo poco a poco lo que significa formar parte de una comunidad. También adolescentes con sus propias ilusiones, preocupaciones, amistades, dudas y retos. Y alumnos y alumnas de Bachillerato que, cada día un poco más cerca de su futuro, han recorrido ese camino con la inquietud, la responsabilidad y la emoción propias de quienes empiezan a imaginar lo que vendrá después.
Ayer, con el último día de curso, llegó también el último desplazamiento de vuelta a casa. Un viaje más, pero no uno cualquiera. Para algunos y algunas, fue simplemente el regreso antes de las vacaciones. Para otros, quizá, fue la última vez que volvían a casa en autobús desde Lauaxeta Ikastola.
Y ahí, en ese trayecto aparentemente cotidiano, también hay mucho que agradecer. Porque cada ida y cada vuelta han formado parte de una historia compartida. Una historia hecha de aprendizajes, de pequeños avances, de momentos difíciles, de alegrías, de cambios y de crecimiento.
Ahora llega el momento de descansar. De bajar el ritmo, de disfrutar del verano, de pasar tiempo en familia, de jugar, de viajar, de leer, de aburrirse un poco también, y de recargar fuerzas para todo lo que vendrá.
Desde Lauaxeta Ikastola os deseamos un verano bonito, tranquilo y lleno de buenos momentos.
Eskerrik asko por este curso compartido.
Nos vemos a la vuelta. 🌞🚌💛







