En la etapa de Educación Primaria de Lauaxeta Ikastola, el Programa de la Escuela Primaria (PEP) alcanza su máxima expresión. Si en Infantil despertamos la curiosidad, en Primaria dotamos a nuestro alumnado de las herramientas necesarias para investigar, cuestionar y comprender la complejidad del mundo que les rodea, convirtiendo el aprendizaje en una experiencia con propósito.
Un aprendizaje sin fronteras entre asignaturas
El PEP en Primaria se estructura en torno a unidades de indagación transdisciplinares. Esto significa que nuestros alumnos y alumnas no aprenden materias de forma aislada, sino que exploran conceptos globales (como la justicia, la sostenibilidad o la innovación) integrando las matemáticas, las lenguas, las ciencias y las artes de forma natural y conectada.
Los pilares de nuestra metodología
Nuestro enfoque pedagógico en Primaria se basa en cuatro ejes fundamentales que preparan al alumnado para los retos del siglo XXI:
El broche de oro: La Exposición del PEP
En el último año de Primaria, nuestro alumnado realiza la Exposición, un proyecto de investigación colaborativo que representa la culminación de su paso por el programa. Es el momento en el que demuestran su capacidad de indagación y su compromiso como ciudadanos globales antes de dar el salto a la Educación Secundaria.

El objetivo del trabajo por competencias es que el alumnado desarrolle una serie de capacidades que le permitan afrontar sus retos personales y le ayuden en su capacidad de ser feliz.
El fin del aprendizaje por competencias no es sólo «saber», sino también «saber hacer». Este conocimiento se aplica y puede adaptarse a diferentes situaciones y contextos. Así, nuestros alumnos-as sabrán desenvolverse bien en la vida.
En este enfoque los contenidos conceptuales siguen siendo importantes, pero no son el objetivo, sino el recurso.
El principal eje del proceso de aprendizaje es el pensamiento. Los procesos de pensamiento, cada vez más eficaces, serán más significativos y enriquecedores en todas las áreas de aprendizaje, tanto personal como académico.
Por eso es imprescindible que el alumnado adquiera actitudes, hábitos, habilidades y estrategias para un pensamiento analítico, crítico, creativo y metacognitivo eficaz desde la infancia.
Nuestro objetivo es que los alumnos-as desarrollen valores y compromisos éticos, sociales y cívicos desde la infancia.
Por ello, en las sesiones semanales de ética y filosofía, junto con la elaboración del pensamiento filosófico y crítico, desarrollarán los valores mencionados gracias a:
El conocimiento no es sólo la recogida y conservación de la información, sino un proceso más profundo y complejo basado en un aprendizaje significativo.
Para que los contenidos que se trabajan en la ikastola sean realmente prácticos, funcionales y sostenibles, es necesario que sean válidos y transferibles para hacer frente a las situaciones de la vida. Por eso ofrecemos a nuestros alumnos-as diferentes metodologías eficaces:
Los humanos desarrollamos nuestras habilidades haciendo, y para ello es imprescindible el entrenamiento. Pero no de cualquier tipo.
Si el entrenamiento está basado en el aprendizaje por ensayo-error y además es lúdico y motivador, será más eficaz.
Por ello, para el entrenamiento autónomo y lúdico de algunas destrezas, los alumnos-as tienen a su disposición materiales de diferentes formatos (manipulativos, juegos de mesa, apps, robots).
Los ritmos de aprendizaje, las capacidades y las necesidades de cada alumno-a son diferentes, por lo la fórmula pedagógica tiene que ser personalizada.
El alumnado tiene diferentes opciones para decidir y consolidar vías individuales de aprendizaje y desarrollo:
«No hay aprendizaje sin conciencia de los propios errores y áreas de mejora». Por eso cada alumno o alumna tiene posibilidades de desarrollar estrategias de supervisión y evaluación de sus competencias.
Así, diseñando planes personales de mejora, se autorregulan e inician su propio desarrollo. Utilizamos las herramientas más significativas:



En Lauaxeta aprendemos juntos; los más jóvenes con los mayores y los mayores con los más jóvenes. Por ello, los alumnos y alumnas realizan a lo largo de su carrera académica múltiples interacciones con alumnos y alumnas de diferentes edades dentro del programa de aprendizaje servicio:
El Huerto escolar permite que el alumnado adquiera educación ambiental y aprenda a respetar el entorno, a comprender la relación entre los seres humanos y entre nosotros-as y la naturaleza a través de diferentes proyectos de aprendizaje:

Queremos que nuestros alumnos y alumnas sean felices y para conseguirlo tienen que desarrollar habilidades como la autoestima, la autorregulación, la confianza y la valentía, la autonomía y el optimismo. Para ello realizamos:


Compartir eficazmente las ideas y sentimientos propios no es tarea fácil. Por ello, es imprescindible que el alumnado tenga la oportunidad de trabajar explícitamente las competencias comunicativas, plurilingües. Para ello tenemos entre otros:
Aunque los humanos tenemos desde pequeños una capacidad innata para la creatividad, si encontramos posibilidades estimulantes en el entorno cercano, nuestro pensamiento creativo y divergente se alimenta aún más. En la ikastola los alumnos-as tienen varias opciones para expresar creativamente sus ideas:

Nuestros modelos pedagógicos y los cambios que se van produciendo a nivel curricular, metodológico y de evaluación en particular, también implican cambios en los ámbitos y en la infraestructura informática.
Por lo tanto, los alumnos-as de esta etapa dispondrán de una herramienta de trabajo (iPad) para responder mejor a las necesidades educativas y a los proyectos de innovación que realizan.
Este dispositivo es personal, por lo que será complementario a los cuadernos, lápices, bolígrafos y demás que utilizan habitualmente en clase.

Trabajando por proyectos, aplican el método científico y los procesos tecnológicos junto con los Objetivos de Desarrollo Sostenible de la Unesco.
Esta asignatura, además de en euskera, se ofrece en inglés a partir de 3º, para aquellos-as que ya tengan un nivel adecuado de comprensión y expresión en euskera. Proyectos más destacados:
Entendemos el aprendizaje como un proceso vivo, conectado con la realidad y con la persona que aprende. Por ello, trabajamos a través de un programa de Unidades de Indagación, que organiza los aprendizajes de manera globalizada, significativa y coherente a lo largo de las diferentes etapas educativas. Gehitu “indagazioaren prozesua”
Las Unidades de Indagación parten de 6 preguntas relevantes en cada curso y situaciones cercanas al alumnado, fomentando la curiosidad, el pensamiento crítico y la reflexión. A través de ellas, se integran distintas áreas de conocimiento y se desarrollan competencias y habilidades clave, valores y actitudes, comprensiones conceptuales y saberes, para comprender el mundo, convivir en él y actuar de forma responsable.
Este enfoque promueve un alumnado activo, autónomo y comprometido con su propio aprendizaje y con la mejora de la comunidad a través de la Acción social. Así, acompañamos a nuestras niñas y niños en su crecimiento personal, social y académico, preparándolos para los retos del presente y del futuro.

La acción social es un pilar fundamental de nuestro proyecto educativo y una parte esencial del programa de Unidades de Indagación. El aprendizaje cobra sentido cuando se transforma en acción, y por ello el alumnado es protagonista de iniciativas que buscan dar respuesta a las grandes situaciones de aprendizaje que se les presentan.
A lo largo de cada Unidad de Indagación y también a través de las agencias del alumnado, las niñas y los niños reflexionan sobre su entorno, detectan necesidades reales y proponen acciones sociales concretas. Estas acciones pueden tomar forma de campañas de sensibilización, propuestas de mejora para la comunidad, proyectos solidarios o cambios en sus propios hábitos y estilos de vida.
De este modo, el alumnado desarrolla la responsabilidad, la empatía y el compromiso social, comprendiendo que sus decisiones y acciones tienen impacto en las personas y en el entorno. Aprenden no solo a conocer el mundo, sino también a implicarse activamente en su mejora, construyendo una ciudadanía crítica, solidaria y consciente.

La agencia del alumnado en el aula es un elemento clave de nuestro modelo educativo. Promovemos un aprendizaje en el que el alumnado muestra su voz, su responsabilidad y su elección, participando activamente en la toma de decisiones, proponiendo ideas, formulando preguntas y asumiendo responsabilidades dentro de la comunidad. En el día a día del aula, el alumnado tiene voz y capacidad de elección sobre cómo aprender, cómo organizarse y cómo contribuir al buen funcionamiento del grupo, desarrollando así la autonomía, la autorregulación y el sentido de pertenencia.
De manera complementaria, el programa de agencias ofrece al alumnado la posibilidad de implicarse, de forma voluntaria en sus momentos de recreo y descanso lectivo, en diferentes grupos de participación. A través de estas agencias, el alumnado colabora en proyectos reales relacionados con el bienestar, la convivencia, la sostenibilidad, la cultura o la mejora del entorno escolar. Este programa refuerza el compromiso, la iniciativa personal y el trabajo cooperativo, permitiendo que cada alumno y alumna encuentre un espacio donde aportar sus intereses, talentos e inquietudes más allá del currículo.
Así, tanto en el aula como fuera de ella, fomentamos una cultura de participación activa en la que el alumnado se reconoce como agente de cambio, capaz de aprender, decidir y actuar de manera consciente y responsable.

